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  • Llevar casco en bicicleta

¿Es obligatorio llevar casco al ir en bicicleta?

Si nos fijamos en los ciclistas que van por ciudad, pocas personas llevan el caso al ir en bicicleta. El uso del casco durante la conducción de la bici ha sido motivo de muchas discusiones durante años. Para algunos se trata de uno de los elementos indispensables de la seguridad vial en bicicleta. Para otros, es un accesorio del que se puede prescindir, especialmente después de cierta edad o de una comprobada experiencia. En cualquier caso, más allá de las preferencias, existe una normativa al respecto que hay que conocer para no ser víctima de sanciones, especialmente en quienes estrenan la bici como medio de transporte cotidiano.

¿Se puede ir en bici sin casco?

Parte de las nuevas dinámicas de movilidad urbana incluyen el uso frecuente de la bicicleta, de ahí que se haga tanto énfasis en los accesorios que hacen que su uso sea más cómodo, eficiente y/o seguro. El casco es uno de estos accesorios y su uso está regulado en muchos países pero existe cierta controversia con respecto a lo adecuado o no de su utilización.
Por un lado, están quienes defienden el derecho individual a proteger su integridad física de la forma que consideren apropiada, por lo que promueven que el uso del casco sea de libre elección. Además, se apoyan en hechos como la molestia que implica no solo usar el casco sino también su traslado o la poca resistencia que ofrecen. Otro de sus argumentos es que el uso obligatorio del casco puede generar la idea de que se trata de una actividad muy peligrosa, lo que puede alejar a posibles nuevos adeptos a este medio de transporte. Para quienes defienden esta postura, además, el casco es un accesorio que solo ayuda a paliar la situación una vez ha ocurrido, cuando lo verdaderamente importante es hacer hincapié en otras medidas que eviten accidentes, como el respeto a las normas de circulación o el uso de luces y vías para ciclistas, entre otras medidas. Estas normas ayudan a disminuir la posibilidad de accidentes y deben ser aplicadas tanto de forma individual como en desplazamientos colectivos, puesto que a la hora de circular en grupo también hay que tener en cuenta estas y otras medidas.

Por otro lado están quienes ven en el casco un accesorio de seguridad vial que puede reducir la posibilidad de sufrir lesiones graves en caso de caídas o accidentes y por ello promueven su uso en todas las edades y niveles de experiencia, ya que independientemente de estas variables ningún ciclista está exento de sufrir un accidente.

Más allá de estos dos puntos de vista, existe una normativa legal que hay que cumplir y que varía según cada país. Australia, por ejemplo, se convirtió en 1991 en el primer país que aprobó el uso obligatorio del casco. En el caso de España, se aplica una normativa al respecto desde 2014 y en ella que se establece que solo los menores de 16 años deben usar casco al ir en bici por la ciudad, el resto de ciclistas pueden decidir si quieren, o no, llevarlo pues en última instancia depende de cada uno. No obstante, en vías interurbanas, tanto ciclistas como acompañantes deben llevarlo.

Multas por no llevar casco en bicicleta.

La Ley de Tráfico y Seguridad Vial española establece multas de 200€ por incumplimiento de la normativa que corresponde al uso del casco que, sin embargo, podrían quedar en la mitad, es decir, en 100€ si se pagan dentro de los primeros veinte días. Es importante saber que son los padres o tutores legales quienes deben cumplir con la sanción en caso de que la norma sea violada por un menor de 16 años.

De esta ley se desprende qué se considera una bicicleta, siendo entendido como tal aquella que tenga una altura máxima de sillín superior a 435 mm, tomando la medida desde el suelo hasta el punto más alto del sillín puesto en posición horizontal y con la tija en la marca inferior. Una altura por debajo de la señalada se considera un juguete, así que no es obligatorio el uso de casco en bicicletas pequeñas sin pedales, triciclos, etc. No obstante, se recomienda su uso como medida de seguridad para los niños, especialmente en aquellos que se encuentren en fase de aprendizaje.

Si estás comenzando a ir en bicicleta al trabajo o quieres ir en bici por la ciudad en plan de paseo y quieres usar casco, hay algunas consideraciones que debes tomar en cuenta antes de comprar uno:

  • La talla: para saber qué talla de casco utilizas debes medir el perímetro de tu cráneo con una cinta métrica a partir de tu frente. La relación entre esta medida y la talla es aproximada y muy útil para comenzar a buscar el casco ideal.

– Un perímetro craneal de 53-54 cm corresponde a una talla XS.

– Entre 55 y 56 cm es talla S.
– Entre 57 y 58 cm es talla M.
– Entre 59 y 60 cm es talla L.
– De 60 cm en adelante es XL.

  • El precio: usualmente los cascos más costosos suelen ser más ligeros que los más baratos, su aerodinámica es más eficiente y además tienen mayor entrada de aire lo que ayuda a minimizar el calor.
  • Estándares de seguridad: más allá de su precio, el casco tiene que tener las certificaciones y homologaciones necesarias para ser considerado un accesorio seguro. Para saberlo, busca en el empaque del casco el código 1078 al lado del símbolo CE.
  • Comodidad: revisa que el casco cuente en su interior con materiales esponjosos y suaves a lo largo de todos los puntos de contacto con la cabeza. Hay muchos tipos de materiales y algunos tienen tratamientos especiales, como los anti bacterianos.
  • Sujeción: actualmente se considera el sistema de rueda como el más idóneo, de allí que sea el más popular. Casi todos los cascos lo tienen.

Otras alternativas a los cascos tradicionales son:

  • Cascos airbag: es el mismo principio de las bolsas de aire de los coches, pero aplicadas a los cascos de ciclistas.
  • Cascos ventilados: tienen un sistema de ventilación que evita que el ciclista se acalore durante el recorrido.
  • Cascos plegables: se pueden doblar y guardar en la cartera o mochila, evitando la incomodidad del traslado de los casos tradicionales.

16 Oct, 2017 I Categorías: Ciclismo I No Comentarios

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