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El Análisis de Ciclo de Vida como herramienta para avanzar hacia una Economía Circular.

El Análisis de Ciclo de Vida como herramienta para avanzar hacia una Economía Circular.

Goio Borge – Paula Landabaso – Alfredo Balmaceda – Zicla

El Análisis de Ciclo de vida (ACV), regulado por la Norma ISO 14040, es un método útil para evaluar el comportamiento ambiental que un producto o servicio concreto tiene a lo largo de toda su vida pasando por cada una de las fases que la componen, por lo general: el diseño, la fabricación, el transporte, el uso y el fin de vida.

Se puede utilizar para calcular el perfil ambiental de un solo producto o servicio, o como herramienta de comparación entre productos.

Un ACV se puede llevar a cabo mediante diferentes programas informáticos disponibles en el mercado, denominados software de ACV. Estos programas emplean por un lado, bases de datos para valorar aspectos ambientales (cuantificar emisiones, consumos, etc.) y por otro, metodologías para valorar los impactos (interpretar cómo afectan esas emisiones, consumos, etc.).

¿Cuál es la importancia de evaluar todo el ciclo de vida?

Cuando el perfil ambiental de un producto o servicio se evalúa en función de una única fase de su vida, se dejan de lado impactos que podrían ser significativos por lo que se corre el riesgo de obtener un perfil ambiental alejado de la realidad.

Gracias al método de ACV, se evita el riesgo de pasar por alto importantes impactos ambientales, asegurando que los resultados tienen en cuenta a todo el producto en su conjunto.

Por estas características, el Análisis de Ciclo de Vida es una herramienta imprescindible en la transición hacia una Economía Circular, ya que aporta información veraz sobre los perfiles ambientales de todo tipo de productos y servicios.

Casos prácticos de aplicación.

Tanto el proyecto RESEAT como el proyecto Rolling Plastics, en los que Zicla ha participado activamente y que han finalizado recientemente, han incluido ACV para ayudar a calcular sus resultados. En ambos proyectos, los ACV han sido realizados por la empresa Econia que ha utilizado el software Eco-it que Ihobe, Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco, pone a disposición pública para la realización de ACV sencillos.

Los análisis se han basado en metodología RECIPE y la evaluación de los impactos se ha valorado con el Eco-Indicador 99 (mPt) y la Huella de Carbono (kg CO2 equivalente).

El proyecto RESEAT finalizó con la obtención de una butaca fabricada a partir de asientos de Vehículos Fuera de Uso. Ésta se comparó con una butaca fabricada de manera convencional y el resultado fue que la butaca RESEAT tiene una Huella de Carbono un 60,92% menor que una butaca común.

 

 

 

En el caso del proyecto Rolling Plastics, se obtuvieron granzas de plástico de polipropileno (PP) reciclado, también a partir de piezas de Vehículos Fuera de Uso. Estas granzas recicladas se compararon con granzas de PP virgen mediante ACV y el resultado mostró que 1 kg granza reciclada tiene una huella de carbono entre un 25’3% y un 58’9% menor.

 

 

En ambos casos los resultados se ajustan a los esperados, sin embargo, dichos resultados no podrían haberse traducido en números concretos, ni los productos podrían haberse comparado con rigor sin haber utilizado metodología de Análisis de Ciclo de Vida.

8 Feb, 2017 I Categorías: Opinión I No Comentarios

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